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Anatomía del deseo: Poema de Magdalena Cueto

Actualizado: 17 feb



Poema "Anatomía del deseo"


Fuiste el eco de una súplica aprendida,

un rezo al dios equivocado con los labios partidos.

Pero aún llevo en la lengua la forma de tu nombre,

y en la ausencia, 

he quemado templos buscando respuestas.

 

Cuerpos como relicarios vacíos;

bocas, hostias que no redimen.

Busco el analgésico tibio del afecto;

bálsamo encarnado en palabras dulces

que llena los agujeros del pecho,

la infancia, 

el alma.

 

Quiero dejarme beber.

Sé que mi sabor es dulce —sí—

arsénico envuelto en miel.

 

Quiero alguien que me succione 

esta herida que nunca cierra.

Que se arrodille entre mis piernas

con el paraíso enterrado ahí,

detrás de la carne tibia,

donde late mi soledad más animal.

 

No fui engendrada

para el amor que se esconde.

 

Vine a que me devoren

con hambre antigua,

con manos que confundan

el amor con fe.

 

Quiero que me muerdan

y abran las costillas.

De ahí nace Eva:

hermosa en su transgresión,

febril, impura,

sedienta de todo lo que no fue.

 

Nadie me ha amado sin miedo,

nadie ha entrado en mi hogar

sin dejar cenizas.

 

Pero sigo dejando la puerta entreabierta,

con el corazón latiendo 

como un tambor de guerra,

porque aún creo que existe alguien 

capaz de arder conmigo sin morir.

Que me ame cuando ya no quede nada

y aún así diga:

"Aquí es".

"Aquí me quedo”.

 

 


Poema de Magdalena Cueto, periodista, poeta y directora de la Revista Mystic Arts.


Pintura: The persistence of hope - Nickie Zimov
Pintura: The persistence of hope - Nickie Zimov

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