top of page
water lilies.jpg

Reseña literaria: "Futrono" de Cecilia Alfaro Gómez

Actualizado: 7 jul 2025

Por Magdalena Cueto

Portada de la novela
Portada de la novela

Deudas, adicciones, recuerdos traumáticos que marcan el presente, y la abrupta llegada de la adultez: estos son algunos de los temas que aborda Futrono, la primera novela de la ingeniera civil chilena Cecilia Alfaro Gómez. Una obra que ya ha cosechado importantes reconocimientos, como el Premio Municipal de Santiago 2025, y que puede encontrarse en diversas librerías destacadas a lo largo del país.


La historia comienza con una mujer en sus treintas que, por circunstancias adversas, se ve obligada a volver a vivir con sus padres, en la casa de su infancia. Pero no regresa a su antigua habitación ni es recibida con calidez: sus padres le imponen reglas estrictas para "enderezar su vida" y la instalan en una bodega al fondo del patio, a la que llaman Futrono. Claramente no se trata de la ciudad del sur de Chile, sino de un espacio físico —y simbólico— que funciona a la vez como castigo, exilio y refugio.

“Aquí no hay trufas bajo la tierra, tesoros escondidos en la humedad, el frío y la lluvia. Solo hay humedad, frío y lluvia. Frío en el alma. Lluvia oprimida: angustia. ¿Cómo llegué acá?”

Durante la novela, la protagonista repasa el camino que la llevó hasta ese lugar. Habla de grandes deudas con cinco bancos, de la lucha con el alcohol, de la ruptura con su exmarido. Pero más allá de los hechos, la gran pregunta que sobrevuela es: ¿por qué tomó esas decisiones? Ella misma se lo pregunta, pero no logra encontrar una respuesta clara. Porque, a veces, las raíces de los problemas son tan profundas y dolorosas que asusta mirarlas de frente:

“Quizás prefiero no entenderlo, porque cuando me acerco a eso, me dan ganas de llorar y no puedo, entonces me angustio y me quedo paralizada.”

Uno de los ejes más potentes de Futrono es la infancia y la relación familiar. La protagonista revive, a veces con rabia, episodios de abuso y violencia intrafamiliar ejercida por sus propios padres hacia ella y sus hermanos. La última golpiza que recuerda fue a los 19 años. Pero aun viviendo nuevamente con ellos, en su casa, la violencia no desaparece; simplemente se transforma en violencia psicológica. Ese espacio al fondo del patio se convierte así en una cárcel emocional, pero también en un lugar de introspección forzada.

A pesar del dolor, las cargas, y las batallas internas que enfrenta día a día mientras trabaja para saldar sus deudas, vemos a una mujer que, aunque herida, se mantiene en pie, aferrada a una fuerza silenciosa y una esperanza tenaz en que, quizás, lo que está viviendo no es el fin, sino el comienzo de algo nuevo.


Uno de los aspectos más destacables de Futrono es la escritura de Cecilia Alfaro: su notable capacidad para narrar con cercanía y sensibilidad las distintas anécdotas que marcaron la vida de la protagonista, logrando que el lector no solo empatice con ella, sino que también llegue a comprenderla profundamente. También es digno de resaltar su uso de la ironía y el humor, que aparecen de forma natural incluso en los momentos oscuros, con pasajes como: “Las personas después de los treinta somos como los baños de los estadios: o estamos ocupadas o estamos cagadas. Y algunos estamos ocupados y cagados a la vez, pienso, a veces. Pero cuando la urgencia se hace insoportable, da lo mismo si el baño está recagado.” Esa mezcla entre crudeza, lucidez y humor convierte la lectura en una experiencia intensa, pero también cercana, a ratos incluso entrañable.


Gracias a este estilo tan auténtico y directo, Futrono no solo se vuelve una novela profundamente conmovedora, sino también una voz necesaria sobre lo que significa sobrevivir, sanar y seguir adelante cuando todo parece perdido.

La escritora, Cecilia Alfaro Gómez
La escritora, Cecilia Alfaro Gómez

Título: Futrono / Año: 2025 / Número de páginas: 115 / Autora: Cecilia Alfaro Gómez Editorial: Hueders / A la venta en: Tienda Hueders, Librería Catalonia, Librería del GAM, Librería Antártica, Buscalibre.


bottom of page